miércoles, 24 de agosto de 2011

Me pertenece

Ahora que te has ido es cuando me pertenece
me pertenece tu ausencia
tu distancia
me pertenece tu boca
que no está más cerca a mi boca
tus labios granates
que cambian de piel
tu piel de gallina
que siente frío
cuando no estás conmigo
que tiene aversión
cuando ardo desnudo contigo.

Aquello que se ha ido
es lo que me pertenece
se ha ido tu cuerpo
como agua fría
de entre mis dedos
se ha ido tu vida
de mi vida
como aire que respiro
antes de reposar debajo del agua
marrón de esta vida
de aullidos de perros
sedientos de hambre
de cariño y de hogar fijo.

Me perteneces
en lo más estúpido
en la sombra de mi sombra
en lo ajeno
en ver como se aman otras personas
me perteneces en los ruidos
de mis paredes
que gimen de madrugada
del deseo
de tu húmedo sexo
de tus labios mojados
de mis dedos húmedos
de las notas musicales del placer
tatuados en mis tímpanos
que se activan en cada calle, avenida y parque
que nos sentamos a conversar
a dar riendas a nuestros instintos
perversos y oscuros.

Te has ido y es lo que me pertenece
me pertenece lo que está transparente
lo intangible
lo que puedo volver tangible
con frases de melancolía
con chocolate y puchos
con la primera botella de vino argentino
que no supe catar aquella noche de sábado de verano
me pertenece
la noche mayor
y las siguientes noches también
todas esas horas de sudor
en las sábanas
tus primeras lágrimas
y las últimas y las que vendrán
cuando me haya ido por completo
y te pertenezca.

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