6
No hay día tan esperado
ni tan importante
cuando el día central
lo vives
trescientos sesenta y cuatro días
antes
que las golondrinas lleguen
a este puerto que desespera
con la espera de esperar que haga algo.
Seis velitas encendidas
descansan en la mesa solitaria
iluminan esa sombra transparente
de tu ausencia presente.
Una caja de chocolates
escondida entre la oscuridad
del cajón del mueble blanco
no ha dormido esperando
ver tus ojos como brillan
de desdicha
de amor.
7
Una calle gris
un saludo ciego
unas ganas de gritar
un no sé cómo empezar.
Un te odio sonriendo
un te odio de verdad
unas ganas de matar
unas ganas de viajar.
Un porque sin respuesta
una respuesta que se puede tocar
te miro y tú no me miras
me miras y yo finjo no mirarte.
Juegas de verdad
bailas tan feliz
ríes a morir
oyes azul.
Vistes de primavera
disfrutas el andar
agredes con agua y sal
en el pecho sin disculpar
8
El ruido de tu ausencia me despertó
miraba el teléfono
como se mira el último
tranvía pasar
nunca llegó a cantar
esa música que esperaban
con ansias mis labios bailar
Aprendí a no esperar ya nada
es imposible cambiar la realidad
es imposible volver atrás
es imposible que vuelvan a luchar
los peces en el mar
para no ser comidos
por el abuso del mal.
Conté las lágrimas que cayeron
este día ocho
las guardé
para cuando lloremos
de alegría
o quizá del eterno final.