miércoles, 23 de noviembre de 2011

0:57

Sentado en la misma silla
Que me acompaña hace tres años
Escuchando los ladridos de los perros
Y los gemidos de la vecina
A las doce y cincuenta y siete de la madrugada

Me rasco la cabeza
Para despertar el sueño
Y no se despierta
Mis ojos cansados
Se miran sin reflejo

Es miércoles de amanecida
Y no sé de qué escribir
Debería escribir sobre la vecina
Como gime cuando le hacen el amor
Pero no me inspira

Debería escribir
Del desamor
Pero es jodido
Escribir sin saber
Como empezar.

martes, 22 de noviembre de 2011

Ruido de lágrimas

Esta noche he llorado
he llorado más que ayer
he llorado gotas gruesas
lágrimas redondas
lágrimas tristes
éstas lágrimas se miran
se lloran más fuerte
se sienten más tristes
chorrean las lágrimas
como lluvia triste
gota a gota
y cae en la mesa de madera
moja el cuadernillo
despinta las palabras.

He llorado tanto
he llorado francamente
que las olas de la costa verde
están bravas
rompen las peñas
asesinan a los peces
sin piedad
y sin conciencia.

He llorado tanto esta noche
que los ríos
están acaudalados
con aguas saladas
las piedras se escapan
de la corriente de este desastre.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sin título

El cielo está de color
de la pista gris
el aire galopa en mi rostro
mis pestañas caen una por una
en cada periodo otoñal
y tus ojos pardos
se dibujan en el silencio
de ésta primavera que no quiere ser

Las veredas de las calles
de Miraflores, Surco
y rumbo a mi destina La Molina
tienen vida
hablan con los labios cerrados
tienen los ojos hinchados
que nadie se atreve a cuidarlos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Sentimiento

Si te hablo cuando no estoy
no mires el vacío
por favor no voltees tu rostro
siente como convergen mis palabras
en el rostro frío de tu silencio

Si me hablas y no respondo
no calles
sigue hablando
que estoy atento
escuchando y entendiendo
el sujeto, verbo y predicado
de tu corazón y tu razón

Si cuando estamos juntos
y no tenemos nada que decirnos
y nos sentimos ausentes
juntemos nuestras manos
recuesta tu cabeza en mi pecho
y contemplemos el baile
de nuestros suspiros
y veremos como convergen
nuestro amor en silencio.

Si llega el momento
en que no podemos caminar juntos
vayamos por caminos distintos
quizá al final del camino
logren coincidir nuestras huellas
y lleguemos al mismo destino
el de empezar otra vez juntos.

Desde Adentro

Dice mi lado hambriento
muere de soledad
muere de más de mil por ciento
mi lado de más bondad

La manzana que está en mi garganta
salió a andar por la noche
hasta los andes para tener soroche
y volver en semana santa

Desde adentro suele hablar
los demonios del mar
casi hasta dejar de amar

Desde adentro yo expreso
mi corazón del tamaño de un cerezo
mi vida que murió de eso

De ti.