Rescaté un poco de mi amor
que naufragó
en el mar de tus abrazos
los guardé
en mi bolsillo
de mi camisa blanca
para que me diga algún día
empieza con coraje
la vida no siempre es fría.
Rescaté un poco de esperanza
de la agonía
de mi alma
que se me escapó de las manos.
Rescaté un poco de fe
de lo profundo de tus ojos
de tu sonrisa de ternura
de tu despedida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario