miércoles, 30 de marzo de 2011

Frankli

Cada noche desde los primeros días de este mes de marzo que se termina mañana, mirarte dormir es como volver a mirarte dormir cuando tenías días de nacido, y yo sin experiencia alguna, y con el sudor en la frente cuidaba tus sueños puros.

Despiertas cada mañana sin tratar de despertarme, y que yo siga durmiendo pero no tienes éxito, yo igual me despierto hasta con tu silencio, mis ojos aún dormidos se despiertan con tus primeros respiros de buenos días.

Tenerte conmigo me hace sentir que tengo dos vidas, una vida que está acostumbrada a la rutina y la otra vida que me has regalado para darle más sentido a mi vida, ver como aprendes cosas nuevas de la escuela y ver como te brillan los ojos cuando conversamos hasta quedarnos dormidos son cosas inolvidables.

Frankli, mi primer hijo, nosé si volveré a tener otro hijo o hija, solo sé que el ahora eres tú, mi presente y mi futuro, estoy aquí contigo aprendiendo de tí, como sé que tú de mí, aprendemos de cada uno, aprendiendo que no existe tiempo perdido,
existe el presente, y hay que vivirlo con todas las fuerzas.

Dios permita que pueda verte todo un hombre, fuerte, sano y gran persona, yo voy hacer todo lo que este en mis manos para que seas el mejor de los mejores en este mundo, y si algún día tenga que irme, pueda decir... -Estás todo un hombre, fuerte, honesto y leal -

Mi hijo querido, algún día leerás este texto y no pretendo que caiga una lágrima de ti, solo quiero que seas feliz, conmigo o sin mí, solo quiero que sepas que tú eres lo más importante que todo, que todo lo más maravilloso que te pueda deslumbrar. Tú hijo mío, tú eres el universo y en tus manos está tu felicidad.

Te quiero mucho.

Tu papá

Nicolás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario