viernes, 12 de julio de 2013

Señora

Su voz
su timbre de voz
ya no era la misma
su palabra
sus palabras
eran tan cortas
su silencio
sus silencios eran tan fríos
tan fríos.

Señora
hace mucho que no la escuchaba
hace mucho que quería llamarla
sonreír de su palabra
reflexionar de su silencio
saber si está bien
saber de su vida,
perdón por violar el respeto
perdón por sacar lágrimas
de parte de su vida
más amada.

Señora
cuando corté la llamada
mi mirada se perdió en la eternidad del adiós,
sin palabra pronunciada
hablaron mis lágrimas
de la eternidad de sus ojos
de aquellas tardes en su casa
de las pláticas en su sala muy cuidada
en el calor de su familia bien formada
en la atmósfera de amor que suspiraba.

Señora
entiendo que a veces pedir perdón
no es suficiente
entiendo que hay heridas
que no se curan,
finalmente quiero decirle
que fui muy feliz en su calor
haber tenido el privilegio
de respirar su atmósfera
de platicas sin parar
de tardes de fines de semana
de haber amado su parte más amada.







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